Historia

Historia de Mincha

ANTECEDENTES GEOGRAFICOS Y ADMINISTRATIVOS  Y ORIGEN.

Geográficamente el pueblo de Mincha se ubica en la ribera norte del río Choapa, a 15 kms. de la ruta Panamericana Norte desde Huentelauquén.

Administrativamente pertenece a la Comuna de Canela, en la provincia del Choapa, región de Coquimbo.

El nombre de Mincha es la derivación de “minche”, que en mapudungún, la lengua mapuche, significa “abajo”, lo que expresa bien su localización “bajo el cerro”, entre el cerro y el rio Choapa.

Existe en los libros de bautismo de la Doctrina de Choapa Alta, vecina a la Choapa Baja, con sede en Mincha, la inscripción del bautismo del indio “Mincha”.

“En la Iglesia de Chuapa en trece días del mes de junio de mil setecientos cuarenta y tres, bauticé, puse oleo y crisma a Jacinto, indio de seis meses, hijo legitimo de Antonio Mincha y Petrona Llancamilla. Fueron padrinos Francisco Araya y Dominga Loyola, a quienes advertí el parentesco y su obligación. De que doy fé”.

                                                                                                                             Alfonso Flores.

Talvez Mincha haya sido el nombre de algún cacique o curaca antepasados de los indios Jacinto y Antonio Mincha, ya que hay referencias de pueblos que llevan el nombre de sus jefes, como ejemplo, Apoquindo, Melipilla, Malloa, Peomo, etc.

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ANTECEDENTES DE LOS PRIMEROS HABITANTES DE LA ZONA.

El conocimiento de su origen más remoto es muy difuso, pero los antecedentes dan noticia de un asentamiento indígena prehispánico, inserto en un entorno donde se desarrollaron por etapas las distintas culturas Molle, Huentelauquén, Diaguita, Mapuche e Inca. El valle del Choapa, en general, puede considerarse como un lugar de contacto entre diversas culturas del norte y del sur de Chile. Históricamente ha sido una zona “limítrofe”, en la que por estar en el extremo de otras zonas más  desarrolladas, se produce un traspaso cultural. La presencia mapuche, por ejemplo, a la llegada de los españoles, se extendía desde el Choapa al sur, y los españoles fijaron en el río Choapa el límite de los dominios de Santiago y La Serena al fundarse esta hacia 1544 por Francisco de Aguirre.

 

Habitantes de la quebrada de Quereo.

La quebrada de Quereo se encuentra a 12 kms. al sur de los Vilos. En ella fueron encontrados restos de un refugio humano e indicios de la actividad de caza con una data de 12.000 años aproximadamente. Quereo era como un oasis donde habitaban mastodontes y milodones, que eran los objetivos de estos cazadores.

 

La cultura Huentelauquén.

Entre 10.000 a 4.000 a.C existió en la desembocadura del rio Choapa un asentamiento de cazadores y recolectores que vivían en carpas elaboradas con cueros y huesos de ballenas. Se alimentaban de los productos del mar, y adentrándose a los valles transversales recogían algunas frutas silvestres. Se reconoce su presencia por haberse encontrado en la zona piedras agujereadas y pulidas para diversos usos, entre las que se destacan las de formas geométricas poligonales, además de puntas de flechas y cuchillos elaborados en piedra.

 

La cultura Molle.

La cultura Molle debe su origen en los primeros descubrimientos que la caracterizan en el sector  El Molle, del valle del Elqui. La influencia de esta cultura se encuentra desde Atacama hasta el valle central, esta cultura esta divida en 2 etapas.

Molle Inicial (siglos I-II d.C) El pueblo molle era nómade, dedicado a la caza y de pocos conocimientos agrícolas. Cazaban “mamíferos de los géneros félidos como pumas, gatos silvestres y chiñes, también cánidos como zorro, chilla y culpeo, además de roedores donde destacaban las vizcachas y chinchillas; y aves de muy numerosas especies que eran obtenidos por medio de arcos y flechas con puntas líticas. Para faenas complementarias se disponía de otros implementos líticos, tales como raspadores cuchillos y raederas”.

Realizaban algunos trabajos rudimentarios en cobre (pulseras, pinzas, colgantes, etc.). Elaboraban vasijas de arcillas de dimensiones verticales y semiglobulares. Otra característica es la elaboración del tembetá y pipas rituales. El tembetá es un elemento de piedra que se ponían en la boca, y que al parecer estaba relacionado con un rito religioso de iniciación de los más jóvenes. La pipa de piedra era usada para aspirar algún alucinógeno en las ceremonias rituales.

En la zona se encuentra gran cantidad de petroglifos, que son “grabados o dibujados practicados en las paredes de las rocas, que representan figuras geométricas, signos, hombres y animales, conseguidos mediante la técnica de la percusión y raspado con una herramienta más dura que la roca mesonera, con la cual se rompía la patina de oxidación de la cara pétrea. Según los estudiosos, el petroglifo que se encuentra en Micha Sur correspondería la cultura Molle, por estar en un gran relieve y representar una cara humana con una tiara o máscara.

Molle Avanzado (siglos IV al VII d.C) Este periodo se caracteriza por un desarrollo en el trabajo de las cerámicas de arcilla. Aparecen en ella elementos decorativos con formas humanas, predominando el color negro y la decoración incisa. En las confecciones decorativas con metal aparecen el oro y la plata. En los trabajos en pétreos se han encontrado piedras perforadas de uso múltiple, piedras perforadas para collares y torteras en formas de mariposas para el hilado fino.

 

Cultura Diaguita

Se estima que se desarrolló desde el siglo VI d.C en la Argentina y que pasó al este lado de la cordillera hacia el siglo X d.C. los vestigios de esta cultura se encuentran la Región de Coquimbo y particularmente en el Choapa. Se estima que los diaguitas se integraron o desplazaron a la cultura Molle. Se reconoce su presencia en el valle del Choapa por el hallazgo de numerosos vestigios de elementos que los caracterizan, principalmente su alfarería, ricamente decorada y la más hermosa encontrada en el territorio de Chile, con colores rojo, negro y blanco. Sus tejidos deben haber tenido los mismos colores y  motivos. Además se han encontrados artefactos elaborados por ellos, ya sean decorativos o funcionales, elaborados en piedra, hueso y metal (cobre, plata y oro), que demuestran su grado cultural.

Cultivaban la tierra y sus productos eran: calabazas, zapallos, papas, maíz, quínoa, porotos y pallares. También tabaco y algodón. Utilizaban mucho el algarrobo con sus semillas elaboraban harina, chicha y pan. “El patay o pan de algarrobo se elaboraba moliendo las semillas disecadas en un mortero de piedra o chancoana hasta transformarla en harina. La harina así obtenida era vertida en un cuenco de greda calentado al sol o al fuego y, cubriéndola con una delgada capa de arena, se ponía a fuego lento. En pocos minutos se tenía el patay, porque el calor derretía los azúcares contenidos en la harina formando un bloque muy duro: el pan de los diaguitas, que al parecer sólo se hacía cuando las cosechas eran malas”. También utilizaban el molle chileno, extrayendo de él la goma de la corteza con fines curativos. Además del maqui, con el que elaboraban chica.

 

La aculturación Inca.

Durante el siglo XV y aproximadamente desde 1470, el Imperio Inca extendió sus dominios hasta el río Maule. Su presencia fue breve, pero se sabe de ellos por los vestigios de algunas estatuillas encontradas en el valle del Choapa y por los antecedentes que se tiene de que el camino del Inca habría pasado desde la costa por las riberas del río Choapa, en formas de senderos. Estos senderos estarían indicados por los pimientos que fueron plantados, ya que era su árbol sagrado, y cuya resina ocupaban para el proceso de momificación de sus difuntos, a los cuales rendían culto.

En el camino del Inca se establecían Mitimaés, que eran poblaciones que el Imperio Inca establecía para habitar el territorio y señalar su dominio, recogiendo a indígenas dispersos y trasladándolos a lugares estratégicamente elegidos. Era una forma de colonizar, difundir su cultura y pacificar a los pueblos preexistentes.

Al llegar los españoles al Vale del Choapa, lo encontraron con pocos indios. Pero en el valle de Aconcagua encontraron resistencia de Michimalonco, quien había sido puesto como cacique por los Incas y cuyos dominios se extendían desde el Choapa hasta el Mapocho. Michimalonco organizó también a los indios del Choapa en la resistencia a los españoles. Eran mapuches, lo que queda confirmado por los nombres de los lugares y personas, provenientes del mapudungún.

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Alhuemilla: Alma de oro.

Illapel: Pluma de oro.
Atelcura: Piedra triturada. Ilta: Peñasco del hechicero.
Cavilolén: Valle de espinos. Llampanguí: León perdido.
Chigualoco: Neblina, llovizna. Mincha: Bajo el cerro.
Cuyuntagua: Arenal de las taguas. Millahua: Lugar donde hay oro.
Chiñe: Nombre del mamífero. Pangue: León chileno.
Choapa: Tierra herida o divida. Quilimarí: Treinta.
Conchalí: Heces secas. Rungue: Manojo de palos o cañas gastadas.
Cuz-Cuz: Gato montés. Tunga: Cogido, arrebatado.
Huentelauquén: Sobre el mar. Vilos (Los): Culebra.

 

 

Bibliografia: Mincha y la luz de fe.

Autor: Pbro. Josè Lucio Càceres Mèndez.

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